Partida #82: Amyitis

10 01 2011

Lugar:

Madrid

Jugadores:

1.- Juanan y Ana

2.- Laura y Rocío

3.- Guille

4.- Luis

Amyitis, como  casi todos los juegos de la casa Ystari (Ejemplo, el Yspahan), es uno de esos en los que existen muchas, muchísimas formas de ir ganando puntos de victoria, y en el que únicamente la práctica y la situación específica de cada partida determinará cuál es la mejor vía de adquirir estos puntos.

La temática del juego se centra en el esplendor de Babilonia. Los jugadores son jardineros que intentarán irrigar y contribuir de la mejor forma a los cuidados de los jardines colgantes. Al mismo tiempo, la dedicación a los cultivos, al culto de los templos, y al comercio de las caravanas, son las distintas vías para lograr los puntos de victoria.

Ya os adelanto que jugamos con un error en las reglas. Parece que se juega con las losetas de plantas de cultivo boca arriba. Nosotros jugamos con las losetas boca abajo (lo podéis ver en las fotos). Esto no estropeó el juego para nada. Simplemente, le dió un toque de “azar” curioso. No resulto malo para nada.

Es cierto que existen muchos juegos de este tipo. Pero nos causó una buena impresión. Resultó un juego agradable, en el que las vías de progreso son muchas, y con mecánicas más que interesantes.

Una de las mecánicas más curiosa es la de selección de oficios, que determina dónde queremos invertir nuestros esfuerzos a lo largo de esa ronda. Se distribuyen las cartas de oficios en grupos de 3 (tantos como número de jugadores), y los jugadores, por turnos, van seleccionando oficios. El precio de seleccionar una determinada carta de oficio será el equivalente en monedas al número de cartas de ese grupo que ya hayan sido seleccionadas. Además, si un jugador decide “pasar”, tomará una moneda por cada vez que le tocara en esa ronda, hasta que todos los demás jugadores hayan pasado.

Otra mecanica chula es la de los templos. Los templos son “repositorios” de los cubos de los jugadores, y darán determinados beneficios a los 2 jugadores que tengan mayor número de cubos. Hablando en términos informáticos, son como buffers de memoria de tipo FIFO. (Que frikismo, madre mía). Los cubos de los jugadores se van introduciendo por un lado del templo, y van “empujando” los otros cubos hacia la derecha hasta expulsarlos del templo. Sin embargo, los cubos que antes se pusieron son los que tienen “prioridad” a la hora de deshacer empates en el reparto de los beneficios de los templos.

La mecánica de uso de las caravanas y las cartas de promoción y jardinería es tambien chula, y es el epicentro del juego. La caravana es el lugar donde iremos promocionando nuestras capacidades de cara a futuras rondas. Estas promociones nos permiten obtener:

  • Más dinero (con las cartas de banquero)
  • Mayor movilidad en las caravanas y mayor capacidad de almacenar recursos (cartas de caravanero)
  • Muchos puntos de victoria (con las cartas de monumento)

Además, es en la caravana donde podemos adquirir las plantas para plantarlas en los jardines de Babilonia. Recordemos que las losetas de jardin plantadas dan también muchos beneficios.

Otro elemento clave del juego son los campos de cultivo. Estos campos proporcionan los productos que nos permitirán emplear la caravana.

Y otro elemento más son las irrigaciones. Dan sus puntitos de victoria, tanto cuando los pones como cuando plantas y tienes mayoría de cubos de irrigación para la loseta.

Son muchas mecánicas, pero os aseguro que el juego no es complicado en absoluto. Al cabo de la segunda ronda ya sabíamos perfectamente de qué iba la cosa.

En nuestra partida estuvimos un poco desorientados, porque ninguno de nosotros sabía exactamente dónde invertir tiempo y recursos. en mi caso, empecé la partida como último jugador, lo que me permitió empezar fuerte en los templos, aunque no me permitió obtener recursos de los campos de cultivo. Ibamos, como podíamos, irrigando, plantando, usando la caravana y poblando en los templos.

Pronto, Juanan y Ana se hicieron con las primeras cartas de promoción (banquero y caravanero), lo que les dió una buena ventaja para el resto de rondas de la partida. Al final, lograron plantar 5 losetas (lo que da un buen bonus de puntos de victoria) y ganaron claramente la pachanga.

Los ganadores de la pachanga

Lo mejor del juego:

A mí me encantan los juegos de Ystari que he probado. No es un juego demasiado extenso y mantuvo el interés muy alto para todos los jugadores.

Lo peor del juego:

El sentido de desorientación que tuvimos todos al principio de la partida, pero se pilla el tranquillo pronto

Mi valoración:

Creo que es un juego infravalorado por el mundillo. Uno de esos juegos que pasa “sin pena ni gloria”. Me ha gustado mucho y lo pongo al mismo nivel que el Yspahan. Le pongo un 8.8