En los últimos tiempos me he estado aficionando un poco al ajedrez, y encuentro en Microsiervos, uno de mis blogs favoritos algo que me encantaría tener:

¿No es bonito? Jugar al ajedrez se convierte en una “experiencia electrizante”.
Creado por el artista Paul Fryer, las piezas con las que se juega son válvulas de vacío con distintos símbolos para representar cada una de las piezas del juego.
Al enchufarlas en el zócalo que hay en cada casilla se encienden.

Por otro lado, he encontrado el ajedrez que a todo fan de “Parque Jurásico” le gustaría tener. Y no tiene dinosaurios……

Efectivamente, insectos fósiles en ámbar. Este juego fue creado por el artista Alastair Mackie. Estos fósiles son de 5000 años de antiguedad.

De ámbos ajedreces únicamente existen 7 ejemplares, por lo que no es algo que pueda a estar a mi alcance. (Y, quizá, tampoco al vuestro). Pero son una maravilla.
Por otro lado, unos dados y calavera del mismo autor:


Verdaderas obras de arte lúdico.